¿Cómo Puedo Encontrar la Vida Eterna?

Creyendo que Jesucristo es el Hijo de Dios

Esta es una pregunta conmovedora para cualquier persona. Cuándo alguien empieza a creer en Jesucristo, esta pregunta es de abrumadora importancia. El creyente se da cuenta que él es el culpable de haber mandado al Hijo de Dios a morir en una cruz a causa de sus pecados. "El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; Conocer al Santo, eso es inteligencia" Proverbios 9:10. Si la creencia es sólo el comienzo de la sabiduría. ¿Cómo encuentra alguien el resto de la respuesta? Dios siempre ha proporcionado la respuesta por medio de Su Palabra, la Biblia. "Jesús dice: Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida: Nadie va al Padre sino por mí" San Juan 14:6. Cada persona que desee agradar a Dios debe creer que Jesucristo es Su Hijo y que Dios lo sacrificó para pagar por nuestros pecados. Jesús también nos dice que su camino no siempre es fácil de encontrar. "Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" San Mateo 7:14. ¿Si el camino es tan difícil, cómo es que alguien lo encuentra? Otra vez Dios nos proporciona la respuesta a través de Su Hijo. "Yo soy la luz y he venido al mundo para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me desprecia, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero" San Juan 12:46-48.

La Sangre de Jesucristo nos limpia.

En Romanos 5:8-9, la Biblia nos explica, "Pero Dios demuestra su amor por nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Ahora que por su sangre hemos sido justificados en su sangre, con mayor razón nos veremos libres de la ira de Dios." ¿Si nosotros hallamos el perdón por medio de la sangre de Jesús, cómo es que Dios eligió dar la sangre preciosa, dadora de vida , de su Hijo? Nuestro Dios misericordioso nos debe amar tanto que mandó a su único Hijo a vivir como un hombre para luego ser crucificado como único sacrificio aceptable para los pecados de la humanidad.

Debemos arrepentirnos de nuestros pecados.

Aunque Jesús murió por nuestros pecados, Dios sólo estaba dando a cada quien otra oportunidad de salvarnos de la muerte espiritual. Dios espera que nosotros cambiemos de opinión con respecto a cometer pecado en el futuro. Nosotros, como pecadores debemos reconocer el costo terrible de nuestros pecados. Jesús nos dice en San Lucas 13: 2-3: "Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos Galileos, porque han padecido tales cosas, hayan sido más pecadores que todos los Galileos? No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente."

Debemos confesar a Jesús delante de otros.

Nuestro Señor espera que lo reconozcamos delante de otros. "Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos" San Mateo 10:32-33.

Usted debe ser "vuelto a nacer" por medio del bautismo.

¿Es posible nacer otra vez? Esta era la pregunta que Nicodemo le hacía a Jesús. "Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios. Y Nicodemo le preguntó: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios" San Juan 3:3-5. ¿Cómo es que alguien nace otra vez? En el día de Pentecostés después de la ascención de Jesús al Cielo, Pedro les dijo a muchos Judíos que habían asistido a la muerte de Cristo, que ellos habían crucificado al Hijo de Dios. La respuesta de la gente fué inmediata; "Entonces oído esto, fueron compungidos de corazón, y le dijeron á Pedro y á los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Y Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícense cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo" Hechos de los Apóstoles 2:37-38. ¿Qué significa el bautismo para el perdón de los pecados? La palabra bautizar proviene de una palabra griega que significa ser sumergido o ser cubierto. Ha sido modificada por muchos grupos religiosos dándole otro significado diferente en los diccionarios actuales. Muchas personas creen que rociar o vertir agua es suficiente. La Palabra de Dios en San Juan 3:23 es muy clara acerca de como se debe hacer el bautismo: "Y bautizaba también Juan en Enón junto a Salim, porque allí había mucha agua; La gente venía, y se hacía bautizar." Se requiere muy poca agua para poder rociar o vertir. "Y Jesús, después que fué bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él" San Mateo 3:16. Aquí, el ejemplo de Jesús es muy claro. Pablo dijo que el bautismo tiene un propósito especial como él explicó en su carta a los Efesios 5:25-26: "Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Quería que esta esposa suya fuera santa y por eso la limpió con el bautismo de agua junto a la palabra santa." Ya que la iglesia se compone de todos los Cristianos, Pablo explica el propósito importante del bautismo de agua en la purificación de los Cristianos. Creemos por la fe y si seguimos la Palabra de Dios, el será fiel a su Palabra. Finalmente, en la carta de Pablo a Tito , él continúa explicando como es que cada Cristiano, ya una vez vuelto a nacer por la fe en su Palabra, Dios le va renovando su vida dándole su Espíritu Santo a traves del poder de su Palabra. "Más cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó: en el bautismo nacimos a la vida, renovados por el Espíritu Santo; A quién El derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna" Tito 3:4-7. Finalmente, cuándo Jesús fue resucitado después de su muerte en la cruz , el dió instrucciones a sus seguidores para ir al mundo a predicar la buena nueva y bautizar a los demás. La obediencia por medio de la fe dá como resultado la obediencia del creyente hacia Dios. "Por eso, vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: Enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado: y he aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" San Mateo 28:19-20. El obedecer a Dios coloca a la persona en una relación de total compromiso para el resto de su vida con el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Por lo tanto, los Cristianos deben de considerarse como si estuvieran casados con Dios.

Viviendo una vida en Cristo Jesús.

Si Jesús murió a causa de nuestros pecados entonces nosotros le debemos bastante. Verdaderamente, nosotros le debemos toda nuestra vida. Pablo alenta a los Cristianos romanos: "Ahora, hermanos, les invito por la misericordia de Dios que se entreguen ustedes mismos como sacrificio vivo y santo que agrada a Dios: ése es nuestro culto espiritual. Y no sigan la corriente del mundo en que vivimos, más bien transfórmense por la renovación de su mente Asi sabrán ver cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto" Romanos 12:1-2. Entonces Pedro explica y exhorta a los Cristianos a crecer espiritualmente. "Mas creced en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad" 2 Pedro 3:18. Podemos alcanzar esto poniendo en la práctica lo que Dios nos ha instruido a hacer en Su Palabra. Si pecamos otra vez, nosotros tenemos a un Dios de misericordia que está dispuesto a perdonarnos si confesamos que somos pecadores y nos alejamos del pecado. En la primera carta de San Juan, él alienta a los Cristianos sobre la misericordia de Dios siempre y cuando su punto focal sea Cristo y Su Palabra. "Mas si andamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos á nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros" 1 San Juan 1:7-10.

¿Puede haber una vida más maravillosa que la de estar con Cristo? Dejaré que usted mismo juzgue por su propia cuenta.

Joseph Andrasik

Todos los Cristianos pueden reproducir este escrito para promover la voluntad de Jesucristo.

Published in The Old Paths Archive (http://www.oldpaths.com)